top of page

La humanidad de las marcas a flor de piel

  • Foto del escritor: Ana de la Torre, CEO BVMX
    Ana de la Torre, CEO BVMX
  • 15 sept 2020
  • 2 Min. de lectura

Siempre hemos dicho que las emociones y la humanización de las marcas es el camino a la conexión estrecha con el corazón de sus consumidores, con las personas, con sus fieles seguidores y con sus fervientes amantes de lo que representa esa marca.

Convencidos también de que a las marcas las hacen las personas que dan la cara por estas, ese barista que, aunque por protocolo mercadológico te llama por tu nombre, te hace sentir especial, o el experto en tecnología que te atiende en actitud de barman y te regresa el alma al cuerpo cuando te dice que las fotos de la graduación de tu hija no se perderán.


Hoy que hemos entrado a la nueva normalidad, en la que las personas que vuelven a atenderte en restaurantes, cines, tiendas de ropa, etc. recuperan su trabajo, miran al cliente como el mejor regalo que les podrían haber dado. Agradecidos porque volviste, porque das vida a estos lugares que se quedaron paralizados por más de 5 meses al igual que la vida de muchas familias.

La atención al cliente o al invitado, como en algunos lugares de entretenimiento llaman a esta persona que entra con un poco de reservas ya que está dando “baby steps” a este nueva forma de vida, que tiene en la mirada un poco de confusión y miedo, batallando entre untarse alcohol en gel en las manos, dejarse tomar la temperatura sin saber si apuntan bien a la frente, al brazo o en qué lugar será mejor para que le den el resultado que casi es una confirmación ilusoria de estar libre de tan terrible contagio, y no olvidar el torpe baile en tapetes sanitizantes para luego dar ese primer gran paso para entrar en lo conocido ahora tan ajeno bajo estos nuevos hábitos de higiene y cuidado, que no permite que esa atención a los visitantes vacile en ser perfecta, en hacer de su visita la mejor de todas, que confirme que valió la pena salir del confinamiento para ir a comer fuera, para disfrutar de una película en el lugar donde estas se sienten mejor, o llevar a los niños a jugar como premio a su resiliencia y cooperación para superar el encierro familiar y ahora la nueva escuela que invade su vida en casa.

La satisfacción debe de irse por los cielos, ¿deberá ser casi orgásmica? Hoy la operación de los comercios se pone a prueba de balas, no podemos dejar insatisfechas a las personas que, en tiempo de crisis, han tomado la decisión de invertir en tu negocio, en disfrutar de la experiencia que les ofreces. Pero, ¿estamos preparando a las personas para dar este servicio impoluto o solo confiando en su entusiasmo de recuperar su fuente de trabajo? Que a la vez les representa esfuerzo adoptar y adaptarse a una nueva normalidad; a viajar en transporte público con miedo y con nuevas medidas de cuidado; a usar cubre bocas y careta como nuevo uniforme de trabajo.

El discurso en la operación de las marcas y el storytelling en la comunicación de estas, debe de estar en total sincronía y lleno de verdadero agradecimiento, positivismo y afinidad ya que clientes y colaboradores están con las emociones a flor de piel y no podemos dejar de mostrarlo.

 
 
 

1 comentario


guest
13 dic 2025

Totalmente de acuerdo con el artículo. La humanización de una marca va más allá del servicio al cliente; reside en cómo sus valores permean en los objetos que integran nuestros rituales diarios, transformando espacios y momentos. He visto cómo se materializa esta filosofía en objetos de diseño consciente, demostrando que el alma de una marca puede sentirse en el tacto y la vista.


El Alma de los Objetos: Un Reflejo de la Marca Humana


El verdadero desafío para una marca no es solo vender un producto, sino transmitir una emoción y un propósito. Cuando un objeto, por simple que sea, está diseñado con intención, se convierte en un embajador silencioso de la marca. Pensemos en el cuarto de baño, un…


Me gusta
bottom of page